jueves, 10 de diciembre de 2015

Feria de abril en diciembre


Lugo, 22:15 del miércoles 9 de diciembre.

Desafiando los escasos grados de temperatura que dejan las calles casi vacías, atraviesa la espesa niebla un grupo de lucenses vestidas con traje de gitana y sombreros andaluces. Los escasos paseantes miran ojipláticos la escena, como dudando si es real o se han tomado un par de cañas de más. Al llegar a la Plaza del Campo la tropa deja de cantar y gritar “¡Olé!” para acercarse subrepticiamente al Verruga donde, a los pocos minutos, empieza a sonar a todo trapo “Algo se muere en el alma, cuando un amigo se va…!”… y entran dando palmas y cantando… y mi madre, Miluca, abre los ojos como si se le fueran a salir de las órbitas… Bienvenidos a esta pequeña feria de abril improvisada, una despedida que los amigos de la calle de la Cruz y algunos más organizaron para mi madre.

Durante más de 20 años el Verruga trajo a Lugo la Feria de Abril de Sevilla, sin nada que envidiar a la original al menos en la parte gastronómica. En la animación y el baile se intenta, pero se hace lo que se puede, no pretendamos tampoco exagerar y decir que esas jornadas eran como ir a la verdadera Feria, que no, pero oigan, menos da una piedra.

Fue pionera en ese tema, de hecho incluso fue criticada por algunas fuerzas nacionalistas que venían a decir que se traían “costumes de fora”, como si fuera algo malo compartir alegrías y los gallegos no tuviéramos centros desperdigados por el mundo cual champiñones. El éxito del tema fue tal que no tardaron en salir otras “ferias”, y de hecho el Círculo de las Artes organiza una anualmente con una afluencia razonable.

Obviamente siempre se hizo coincidiendo con la “de verdad”, es decir en abril o mayo (a pesar del nombre oficioso, que el real es “feria de primavera”, no siempre cae en abril) y este año se suponía que sería la última porque mañana el Verruga cierra por jubilación. Pues no lo fue. Hubo una "extra", la de ayer.

Los amigos de la calle de la Cruz y algunos más (ya sé que es largo pero si digo solo lo primero dejo fuera a gente que también se implicó en esto) decidieron hacer su propia despedida al Verruga y a mi madre como vecina, y organizaron de tapadillo este tema. Con la complicidad de algunas personas consiguieron el traje de gitana de mi madre, y colar un CD de sevillanas en el equipo de música del Verruga, y justo antes de entrar en el local empezó a sonar la sevillana de “algo se muere en el alma…”. La entrada fue apoteósica y las personas que estaban tomando los vinos en la barra en ese momento tuvieron la boca abierta un buen rato. "¿Es una excursión?" "¿es un grupo fugado del manicomio?". Más lo segundo que lo primero, pero si es así, ¡viva la locura!

Redondearon el asunto con una tarta, obra de los amigos de Vanity Cakes, con el cuadro que Patiño pintó del Verruga, reproducido sobre un fondo de traje andaluz y adornado con unas preciosas rosas, lo que emocionó más aún a Miluca, y la cena fue lo que tenía que ser: divertida y bonita.

Porque una despedida puede ser agradable, sí. El Verruga no cierra por quiebra ni por otros asuntos extraños, cierra porque mi madre se jubila. No hay mejor forma de dejar el tema que así, agradablemente y sin deber un duro a nadie. Si eso no es motivo para la alegría ya me dirán ustedes.

Aún quedan dos días, hoy y mañana. De hecho mañana habrá una cena de gala, con platos de los de toda la vida del Verruga, (marisco y especialidades de la casa) que será la despedida del Verruga para siempre. Aprovechando la publicidad poco sutil les digo que si se quieren apuntar queda sitio, y además podrán firmar las últimas páginas del libro de oro del Verruga (que ya es casualidad, le quedan tres libres) en que también estamparon su rúbrica personas como Charlton Heston y otros personajes populares. Es una forma modesta de pasar a una pequeña historia, de esas que conforman la Historia con mayúsculas. Pero eso es mañana viernes.

Hoy lo único que puedo decirles es que no sé cómo agradecer a todos los amigos que ayer tuvieron el detallazo de montar esa “feria de diciembre” para mi madre. Evidentemente se emocionó, como no podía ser menos, y creo que aunque solo sea por los grandes, grandísimos vecinos y amigos que tenemos en la calle de la Cruz, por primera vez empezó a sentir echar el cierre.

Sois lo mejor. Teneros como vecinos, como compañeros, y sobre todo como amigos es un privilegio que solo pueden entender los que estén en esta calle maravillosa, en la que mi madre primero y yo después pasamos nuestra niñez.

De verdad, gracias.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

El debate desde casa

El lunes por la noche, como muchísima gente (fue el programa más visto del año), me senté a ver el debate a cuatro en la tele. No me disgustó, pero tampoco me apasionó. Precisamente creo que esa fue la clave, que todo el mundo fue tan sutil y tan encorsetado que al final nos quedamos como estábamos.
Quizás la única verdad absoluta es que quien pudo destacar y coronarse definitivamente como rey de la campaña, es decir Albert Rivera no lo hizo, y quizás por nervios o porque no quería encasillarse en su propio personaje no fue el brillante orador que es habitualmente. Eso sí, tuvo momentos gloriosos en que se vio fugazmente al Rivera al que estamos acostumbrados. Puede que le haya hecho daño el juego de las expectativas y la idea de que iba a machacar a los demás, cosa que no hizo. 
Por su parte, a la otra “fuerza emergente” representada por Pablo Iglesias, le pasó justo lo contrario. Estuvo mejor de lo que cabía esperar y no porque no lo tenga por un comunicador de primera línea, sino porque pensaba que a lo mejor lo traicionaban los nervios a la vista de las encuestas e intentaba hacer algún giro espectacular para hacerse notar. No cayó en ese error, se mantuvo en su discurso y no lo hizo nada mal. 
Pedro Sánchez confirmó el porqué de la caída del PSOE en todos los sondeos. Aunque fue el que más propuestas hizo y más “programa” colocó, cosa que le honra, también me dio la impresión de que fue el que más apostillaba a los demás, cosa que no queda muy bien. Sánchez parece que está puesto ahí más por estética que por fondo y eso no es bueno si pretendes presentarte por un partido serio.





Soraya Sáenz de Santamaría, por último, tuvo el mismo problema que Rivera, pero también la misma ventaja que Iglesias, según el punto de vista del televidente. Para “los suyos” no estuvo tan demoledora como es habitual en ella, y faltó que se arremangara (literalmente) para vapulear a la oposición como ha hecho reiteradamente en el Congreso. Pero para “los otros” tampoco fue el cordero a degollar que esperaban. Hizo un papel digno en una situación imposible.

Por lo tanto no ha habido ganadores, creo yo, aunque sí quizás perdedores. Creo que se ha reforzado la imagen de Sánchez como “miñaxoia”, que recuerda más a Zapatero, pero sin la bonhomía que traducía el expresidente y a la vista del debate la fuga de votos del PSOE a Podemos no solo no se ha parado sino que probablemente se recupere. Por su parte Rivera no llegó a decepcionar, pero en vista de las altas esperanzas que tenía todo el mundo puestas en su pico de oro, lo que tiene que ser una presión insufrible, se quedó a medias.
 
Una vez visto lo visto quizás Rajoy acertara quedándose en Doñana como táctica y dejando a Soraya que, de nuevo, le saque las castañas del fuego. Probablemente con él habrían sido mucho más agresivos. Lo malo de su "incomparecencia" no fue el hecho en sí, sino aducir problemas de agenda para después irse a la COPE a retransmitir un partido o reconocer que vio el debate cómodamente desde su sillón. Ahora han cambiado de táctica y nos cuenta que él debate con el líder de la oposición que es lo que se ha hecho siempre, y puede que tenga razón, pero le ha fallado la forma de decirlo desde el principio, y eso es un error.

No puedo dejar de hacer un apunte sobre “estilismos”.

No me ha convencido demasiado la presentación de ninguno de los contendientes. Soraya no iba muy mal, aunque el terciopelo hacía pensar más que iba a ponerse a cantar “clavelitos” que a defender una postura política, aunque reconozco que soy poco de moda femenina así que lo dejamos aquí.

Pablo Iglesias supongo que, tras la experiencia, habrá entendido para otra vez que la chaqueta, además de ser un cliché social (que es por lo que renuncia a ella conscientemente) es una buena forma de esconder los sudores axilares. Que le pregunten a Nixon, que perdió votos como un loco por eso frente al impecable Kennedy.

Rivera intentó sacar partido de su cuerpo de nadador, pero una talla más en el traje no le había venido mal. Parecía que de un momento a otro atacaría a algún contendiente con el botón de la chaqueta. El tema hombreras tampoco le ha hecho ningún favor.

Pedro Sánchez era el que mejor aspecto presentaba. Rollo “la Martirio”, “arreglá pero informal” porque aunque llevaba chaqueta y corbata no iba de traje. El calzado marrón también era en plan “no voy de boda”.

Probablemente el que más aspecto presidencial tenía, salvo por la corbata, era Vicente Vallés, el presentador, que junto a una elegantísima Ana Pastor parecieron divertirse razonablemente aunque menos de lo que les habría gustado.

Verán que no he hablado de las propuestas de cada cual, pero es que estamos tratando un espectáculo, y como tal me lo he tomado. A ver qué nos depara el debate Rajoy/Sánchez, porque el segundo va a salir a matar. No le queda otra.

lunes, 7 de diciembre de 2015

En Lugo no es Navidad, ni lo será hasta el 15 o el 18...



Todos los años nos “quejamos” de que la Navidad cada vez comienza antes. El problema no son los adornos ni los turrones en el supermercado, sino el bombardeo de anuncios de juguetes y colonias, entre otras cuestiones más o menos cargantes, que nos hacen sufrir a los ciudadanos cuando termina noviembre.

Además, hay una parte importante de la población a la que no le gusta la Navidad. Son unos días en que tanta felicidad enlatada y tanta obligación de estar con la familia hace que quienes están solos por la cuestión que sea acusen más aún ese aislamiento. También para gente que va peinando canas (me incluyo) la Navidad ha perdido una parte de su encanto porque te obliga a recordar a quienes no están con más intensidad, como si el calendario se quisiera reír de ti y hacerte echar de menos en público a quien ya echabas de menos la mar de bien en privado.

Pero como casi todo en esta vida, es una cuestión de puntos de vista. El ambiente navideño tiene un componente comercial evidente, que incluso ya superado con creces a la parte religiosa. No sé yo cuánta gente relaciona la Navidad con el nacimiento de Jesucristo, que encima por lo que nos cuentan nació en septiembre o abril (depende de en qué web “científica” lo consulten), pero desde luego todo el mundo la une a los regalitos y las reuniones familiares. No es poco, me refiero a la segunda parte.

Como en mi casa hemos tenido una vida familiar un poco surrealista por aquello de la hostelería, alforja de la que nos libraremos todos (para bien o para mal) este viernes con el cierre del Verruga por jubilación de mi madre, este año será el primero de nuestras vidas en que tengamos una Navidad “normal”, con tiempo, partida en los rellenos del Círculo y cena en casa como todo el mundo así que ya les contaré si la experiencia es buena, que me imagino que sí porque algunos en casa llevan esperándola más de 60 años. Pero en general se suele hablar bien de estas cosas.

Avda Coruña iluminada... pero no este año por ahora
Foto de La Voz de Galicia



Lo que parece indiscutible, después de todo esto, es que la Navidad es relevante y no pasa desapercibida a nadie… salvo al Ayuntamiento de Lugo que ha decidido que las luces ornamentales se encenderán pasado mediados de mes y no antes del puente de diciembre como toda la vida. Bueno, corrijo, como toda la vida hasta el año pasado que las encendieron también después del puente y le echaron la culpa a la empresa aunque curiosamente el contrato con ésta se firmó el día 9, así que malamente podían instalar las luces antes si no tenían a mano un Delorean y un Condensador de fluzo (los nacidos hace cuatro décadas y los que gustan del cine “vintage” me entienden).

Es llamativo porque el año pasado cambiaron de sistema. Verán, habitualmente los comercios pagaban una parte importante de los arcos de luces que se ponen por las calles y el Ayuntamiento la electricidad, y se ponían antes del puente. En 2014, por razones que nadie conoce pero que algunos podemos sospechar, eliminaron esa colaboración por parte de los empresarios y decidieron pagar unilateralmente las luces desde el Ayuntamiento, para sorpresa de todos. Y ahora aducen razones económicas para encender más tarde. Me lo expliquen.

Sin luces como estas hasta el 15 o el 18
Foto: La Voz de Galicia
Es decir, que tras decir “no queremos vuestro dinero” nos dicen “no podemos encender antes porque no tenemos dinero”. Y el perjudicado es el comercio pequeño, el de toda la vida, que queda fuera del “ambiente navideño” porque al Ayuntamiento de Lugo su supuesto superávit, ese del que hablan con tanta alegría, no les da para pagar la factura de la luz de Navidad, bueno ni la de los centros que ya ven que les han cortado el suministro en tres por falta de pago.

Aquí hay un obvio problema de gestión y de racionalidad. Lo primero es grave porque se debe a la pereza o a motivaciones espurias que nadie ha explicado. Lo segundo es peor porque denota una falta de inteligencia que es peligrosa en quienes tienen las riendas de nuestro futuro.

En cualquier caso Las Termas y Abella estarán encantadas con la decisión municipal de tener la ciudad a oscuras “navideñamente” hablando. Ellos sí tienen sus lucecitas que atraen a los compradores como si fueran polillas, y lo saben muy bien porque de lo contrario no gastarían fuertes sumas de dinero en adornar sus catedrales del consumo.

Y el resto… El resto que se jodan, que total el comercio pequeño no es importante para el Ayuntamiento.

viernes, 4 de diciembre de 2015

...Y las series, series son

En la búsqueda del titular, UPyD ha empezado una campaña protagonizada por una gallina. Evidentemente la idea es retar a sus rivales, que han optado por ignorar a la “formación magenta” (se están acabando los colores) como estrategia electoral, que les funcionó a la perfección en otras ocasiones, como en las elecciones municipales.

Fotograma de El Ala Oeste de la Casa Blanca,
con gallina incluida
Me resulta llamativo que se ignore a UPyD y se ponga en el foco a otros partidos que no han movido un dedo para luchar contra la corrupción, mientras que los de Rosa Díez (ahora ya no, pero nos entendemos) literalmente pusieron su patrimonio para llevar al juzgado a Rato y compañía. No está mal. Si en vez de un partido político lo hubiera hecho una organización de la sociedad civil estarían abriendo telediarios y les pedirían de rodillas que se presentaran a las elecciones, pero la política todo lo ensucia parece ser.

Lo malo de la campaña de la gallina es que es exactamente lo mismo que salía en una serie de televisión, “El ala oeste de la Casa Blanca”. En un capítulo en que al protagonista, aspirante a la presidencia de Estados Unidos, lo ignoraban en la convocatoria de un debate, su equipo enviaba a un voluntario disfrazado de gallina a preguntar a los rivales si tenían miedo de debatir con él. Funcionaba y finalmente había debate. Pero era una serie de televisión. Muy buena, pero una serie.

“El Ala Oeste” es una serie política de culto. Yo mismo la he visto varias veces porque excepto cuanto te pasan la bandera de Estados Unidos por las narices y se ponen pesados con sus cositas, es muy buena. Ahora hay otras más “profundas”, pero aquella fue la primera que se tomó en serio lo de centrarse en el juego político. Curiosamente es una “consecuencia”, que no una secuela, de una película, “El presidente y Miss Wade”, también ideada para convertir a su jefe en una especie de semidios hecho hombre.

Pero a lo que íbamos. Lo de basar tus políticas en una serie de televisión es discutible. Evidentemente un guionista de Hollywood es tan buen pensador como cualquier otro, y si no que le pregunten a los terroristas que cogen ideas de las películas, que también habría que pensarse un poco las cosas. No tiene nada de malo utilizar una táctica que has visto en una serie pero solo si eres consciente de que allí lo que buscan es el espectáculo, no el fondo.

Al menos, hay que reconocer a UPyD que se basen en una ficción política basada en cuestiones bastante realistas, y no en otras como Juego de Tronos, que parece que es la serie de cabecera del amigo Iglesias.

Juego de Tronos, tomándoselo en serio...
Si les soy sincero no había visto Juego de Tronos, porque me gustan bastante poco ese tipo de ficciones en “países alternativos” y con mezcla de rollito medieval con magia y monstruos. No le acabo de pillar la gracia y ni El Señor de los Anillos, que me parece un coñazo, ni similares han conseguido engancharme seriamente.

Juego de Tronos tiene su gracia, quizás porque llega un momento en que empiezas a hacer apuestas para ver a qué personaje central de los que nunca pueden morir se cargan antes. No dejan títere con cabeza. También lo de los dragones tiene su punto, y como hay guiños calentitos pues también atrae un poco.

De todas formas, y a pesar de que puedo entender que le guste mucho a alguien, me parece grave que quien pretende ser presidente del Gobierno diga públicamente que semejante cosa es buena para aprender de política.

Los Klingon, "vestíos pa' matá"
Yo soy Trekkie, es decir, que soy un fan de la saga de Star Trek. Tiene similitudes obvias con la evolución política del mundo, ya que hay razas que son metáforas mal disimuladas de países reales, e incluso siguen su evolución. Los malvados Klingon, por ejemplo, que venían a ser la URSS, se hicieron “buenos” coincidiendo con la Perestroika, y los malos pasaron a ser los Romulanos, alias de los chinos. Ahora parece que también pasan por el aro y se hacen mejor gente.

Pero una cosa es ver ciertas similitudes o una intencionalidad evidente en ese sentido y otra muy diferente sería que les recomendara ver Star Trek para aprender de relaciones internacionales. Eso ni yo, que me llega bien a veces. De recomendarles algo les diría que se leyeran "Democracia", de Kissinger (es en serio, es muy bueno) o las memorias de Churchill, que son más ladrillo pero muy instructivas.

Esta sociedad nuestra, en que las barreras entre la ficción y la realidad se empiezan a tambalear, ha de ser un poquito más seria y distinguir la creación mental del mundo físico. Creer que la ficción es una buena maestra es peligroso, y aunque todos tenemos nuestro puntito friky tampoco hay que pasarse.

UPyD usó una gallina que vio en El Ala Oeste y Pablo Iglesias le regaló “Juego de Tronos” al Rey para hacerse el gracioso. Hay diferencia.

jueves, 3 de diciembre de 2015

¿Por qué la Diputación de Orense deja fuera a los lucenses?

Hay rivalidades eternas: Pontevedra y Vigo, Gijón y Oviedo, Coruña y el resto de Galicia… pero normalmente se suelen dar cuando hay ciertas similitudes y se “pelea” más o menos amistosamente por el mismo público u objetivo. Por ejemplo, El Escorial no se lleva mal con Madrid principalmente porque no tienen nada que ver.

Entre esas viejas competencias, que pueden ser desde una sana rivalidad hasta un encarnizamiento absurdo, está la que mantienen Lugo y Orense. A veces este tipo de cuestiones son anecdóticas o se basan más en “fíjate la de puentes que tienen allí y los pocos que hay en Lugo”, como si aquí nos atravesara el Miño la ciudad como ocurre en la de las Burgas.

Pero en ocasiones estas cuestiones rebasan lo que el más elemental sentido común. Por ejemplo, la Diputación de Orense ha diseñado un programa de termalismo en que colabora Renfe y que, en mi modesta opinión, es un insulto a los lucenses por la forma en que se concreta.

La iniciativa es buena, y por eso me molesta principalmente. Resulta que el plan es ofrecer un paquete de alojamiento en balnearios de la provincia de Orense junto al transporte necesario para llegar hasta allí, una idea bárbara porque muchas veces el problema es más llegar al sitio que disfrutar de sus instalaciones. Con este plan te coges el tren en tu ciudad, te bajas en Orense y ellos te acercan al balneario elegido, y todo ello con un coste más que razonable. Te puedes tirar en el balneario de Lunes a Sábado por menos de 300 euros por persona, que está muy bien al incluir transporte y siendo los balnearios lo que son.

El problema viene cuando ves las estaciones de origen. El plan incluye más de 40 estaciones de origen, tan diversas como Valencia, Villena, Zamora, Málaga, Lleida, Figueres, Cáceres, Burgos… pero no Lugo. En Galicia puedes tomar el tren en Coruña, Vigo, Pontevedra, Santiago de Compostela e incluso en Monforte… pero no en Lugo, insisto.

Mi instinto arácnido me dice que no es casual esa “marginación”, porque el argumento de “no hay línea directa” no cuela cuando piensas que desde Murcia dudo bastante que haya un tren en el que te subas y te deje en Orense sin transbordo alguno.

La rivalidad no es mala, y precisamente la patada que supone que los lucenses vayan a Orense de balneario teniendo uno en su propia ciudad (en Valencia también hay balneario, así que ese tampoco es el criterio de exclusión) sería mucho más ventajosa en esa carrera por ser mejor que los otros valdría perfectamente sin hacer la pascua de esta manera a quienes quieran disfrutar de las ventajas del programa.

Al menos en Lugo tenemos un magnífico balneario, pero oigan, no me hace gracia el asunto de que nos dejen fuera de lo otro de esa manera.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

No son un juguete

Por una de esas coincidencias que hay en la vida ayer por la mañana presentamos dos campañas de colaboración entre la asociación Lugo Monumental y la Sociedad Protectora de Animales y hoy nos desayunamos con el disgusto de un mensaje en que nos piden que devolvamos a su dueño un precioso labrador que tenemos acogido en casa. El disgusto ha sido mayúsculo, como es de esperar. Bueno quizás algo más grande de lo que cabría esperar porque lo tenemos desde hace pocas semanas y ya lo sentimos como “de casa”.

El tema de los animales es complicado. Yo tuve algo que recomiendo a todo el mundo porque supone una felicidad inmensa: una infancia con perro. Cuando era pequeño teníamos una preciosa pastor alemán que vivió en casa un año y pico, hasta que más tarde la llevamos a una casita que tenían mis padres cerca de Lugo, con lo que seguíamos viéndola a diario. Luego vino un segundo pastor alemán. Insisto: no hay nada como una niñez con perro. Hasta creo que es algo bueno para ayudar a sensibilizar a los críos.

No sé si es por eso que siempre he sido un enamorado de los perros, y que me despiertan una ternura tremenda, quizás porque su indefensión ante la crueldad es casi absoluta, y puedes ver un perro maltratado por sus dueños hasta la náusea y aun así seguirá lamiéndoles la mano y moviendo la cola cuando los vea. Una fidelidad y una alegría que son imposibles de igualar.

La sensación de llegar a casa y tener un perro que te reciba en la puerta como si fuera el momento más alegre de su día (y encima probablemente sea cierto) es algo difícil de explicar. O que tu marido aparezca en el trabajo de repente con el perro y que cuando te ve se abalance sobre ti a lametones (el perro, el marido es más prudente) te da una alegría que cuesta transmitir.

Hoy será un mal día. Entregar a su dueño al perro será un momento complicado y no puedo evitar pensar en la tentación de no hacerlo, aunque evidentemente no hay tal opción.

Hablando hace unos meses con Javier, el Presidente de la Protectora de Animales de Lugo, me explicó el proyecto que llevan desarrollando un tiempo de apadrinamiento de perros en la protectora. Se trata de que personas como nosotros, que no pueden tener un perro en casa porque no tienen espacio y difícilmente pueden tener tiempo suficiente, apadrinen un animal en la propia Sociedad. El perro vive en la Protectora pero el “padrino” se encarga de colaborar económicamente en su alimentación (seis euros al mes, tampoco es mucho) y puede ir a pasearlo cuando quiera o incluso llevarlo a casa y hacer campañas en su entorno para que alguien lo acabe adoptando.

Lo grande de la idea es que hay un altísimo porcentaje de personas que acaban quedándoselo, y es comprensible. Si ahora mismo me dicen que no devuelva a Duki (sí, el nombre es espantoso) no lo pensaría ni un segundo. Imagino que la cosa es similar.

Las campañas que haremos esta temporada entre la Protectora y Lugo Monumental van en dos sentidos. Uno es la venta de calendarios en beneficio de la Sociedad, que necesita dinero como todos para salir adelante. La otra es una campaña de concienciación para que en esta Navidad no se regalen animales, porque muchos de ellos son regalos impulsivos que acaban en un abandono en unos meses, cuando el perro crece y deja de ser un “juguete” y una novedad.

Esto último es descorazonador. Según les decía que para un niño es algo maravilloso tener perro, tiene que ser mucho peor ver que en su casa deciden abandonarlo. El mensaje que se les transmite es terrible: tú hazte cargo de una vida pero cuando te estorbe deshazte de ella. Todo lo bueno que pueda tener el responsabilizarse de una mascota se transforma en justo lo contrario, un mensaje de que todo es de “usar y tirar”, sea lo que sea. Y luego se quejarán de que el día de mañana esos niños no quieran cuidar a sus mayores. Es lo que les han enseñado.

Evidentemente un perro no es una persona. Son animales, de acuerdo. Pero cuando hablo de lo bonito de una infancia con perro no pienso en la mascota sino en el dueño. Los recuerdos que tengo con Lúa, aquella primera perra que tuvimos en casa y que dormía en mi cama (sí, es una guarrada pero yo tenía 8 años y me levantaba por la noche para abrirle mi puerta a escondidas) son preciosos. Los que pueda tener con Duki también lo serán, y lo echaré muchísimo de menos.

Así que en resumen: si no saben dónde se meten y no son conscientes del compromiso, no regalen un cachorro a un niño. Bueno, ni a un adulto. Los animales son seres vivos y si no merecen un respeto al menos lo que hagamos con ellos sí refleja el que podamos tener por nosotros mismos.

martes, 1 de diciembre de 2015

El ascensor a la Muralla como agresión

Supongo que saben aquello de “excusatio non petita…”, así que puede que desconfíen si preventivamente les digo que se tomen con calma el artículo de hoy y que lo lean hasta el final antes de llamarme chalado. El motivo de tanta precaución es que cuando hablo de este tema por ahí me miran con ojos desorbitados como si fuera un lunático y salen casi corriendo antes de dejarme terminar el razonamiento y claro, así hasta a mí me puede sonar mal.
El famoso ascensor, foto de La Voz de Galicia

El tema es el nuevo ascensor a la Muralla de Lugo, que personalmente considero una aberración y una agresión injustificable contra nuestro principal monumento.

Tras décadas de no permitirse poner papeleras en el adarve de la Muralla por aquello de la conservación, ni dejarse hacer el nuevo Auditorio en donde tenía que estar, que era el cuartel de San Fernando (que apenas se ve desde la Muralla), resulta que sí se autoriza esa barbaridad que además de suponer una agresión física a la propia Muralla (el rebaje del muro para la conexión) es un atentado estético meter esa cosa adosada al muro.

La justificación de “es que hay que dar acceso a todo el mundo” es una tontería de tomo y lomo, herencia de lo “políticamente correcto” que hace decir necedades a todo aquel que tenga un cargo público y reciba una petición de determinados colectivos que despiertan la sensibilidad social, incluido la mía aunque por ahora pueda parecer que no. Esa parte viene ahora. 

La foto buscada a toda costa - Foto de La Voz de Galicia
Cuando uno está en un cargo público se entiende que ha de defender el interés general, y eso supone atender en ocasiones las necesidades específicas de colectivos como los de discapacidad, que tienen el mismo derecho que cualquiera a subir a la Muralla. Nadie pone tal cosa en duda. La cuestión no es si la Muralla ha de tener un ascensor o no, eso no está en discusión. El tema es si esa cosa que han hecho es lo que debían haber hecho. Mi opinión es obvia: no.

Verán, gran parte del problema es el habitual de Lugo, que no hay una visión global, de conjunto y de futuro de nuestra ciudad. Se van haciendo remiendos siguiendo el criterio de oportunidad política y ya veremos cómo sale esto. Puede resultar un atractivo collage o una chapuza de padre y muy señor mío, que es lo que yo pienso que están consiguiendo tras décadas de destruir nuestro patrimonio consciente o inconscientemente.

“¿Y tú qué habrías hecho?” Preguntará alguna persona. Pues verán, yo habría hecho el Centro de Interpretación de la Muralla que está en la plaza del Campo, es decir, lejos de la Muralla, en uno de los edificios que están adosados a la misma, y ahí habría metido el ascensor. Por dentro, de forma discreta aunque señalizado, y con un maravilloso acceso al adarve por la parte superior aprovechando las casas que ya hay.

Una zona perfecta para un ascensor discreto y útil
“¿Entonces renunciarías a la ronda interior?”, insistirá el desconfiado intentando ponerme en un brete. Pues sí, le contestaría yo, porque hay sitios donde es imposible que haya ronda interior. Por ejemplo en Campo Castillo, en que habría que tirar una manzana y no tendría mucha lógica. Y aún diría más, sería un sitio mucho más cómodo para quien quiera subir a la Muralla que un oscuro callejón metido tras la Diputación, que ya veremos lo que tarda en aparecer el ascensor lleno de pintadas o con quién sabe qué.

Estuve varios años empujando una silla de ruedas, así que por supuesto que tengo en la cabeza esos temas. De hecho dando un paseo por la Muralla me fijé en que están pavimentando el callejón que está entre Montevideo y el aparcamiento de detrás de los Ojos Grandes y que, de nuevo, están metiendo adoquín, que es una cosa incomodísima para las sillas de ruedas. Deberían poner en medio un “paso” de pavimento plano para las sillas, pero eso les da igual porque lo único que preocupa es la foto fija de la inauguración de un ascensor que es un esperpento estético y un mazacote que se ha pegado a una Muralla casi bimilenaria.