miércoles, 14 de enero de 2026

Vender humo como estrategia

Algunas de las sedes propuestas para albergar la Agencia.

La política funciona en gran parte en base a crear expectativas y cumplirlas... o por lo menos poder echar la culpa a otros de por qué no se alcanzan las metas propuestas. Es la condición humana, somos así de raritos. Nada une tanto como un enemigo común.

En Lugo, sin embargo, somos peculiares hasta en eso, porque tenemos casos como las consabidas y mal llamadas Caldas que nadie pidió, que se hicieron mal y que no funcionan después de gastar una millonada… y no pasa nada. Algo parecido ocurrió con el edificio “ecológico” o con la “peatonalización” del centro (en que algunas calles tienen de peatonal lo que yo de obispo de Guadalajara). Son proyectos fracasados o más que discutidos que se iniciaron por orden de la superioridad sin ningún apoyo real, pero que no tienen consecuencia alguna para quienes tomaron las decisiones.

Pero la última vuelta de tuerca del gobierno local es difícil de entender hasta para ellos, por muy desesperados que estén por traer “novedades” y abandonar los temas de siempre. La candidatura de nuestra ciudad a sede de la Agencia Estatal de Salud Pública nace, si no muerta, sí agonizante, porque un análisis mínimamente serio nos permite descartar Lugo como ubicación para esa sede, mal que me pese.

Antes de que me crucifiquen (como si yo no quisiera lo mejor para Lugo) les invito a leer el informe de la Comisión consultiva para la determinación de la ubicación de la sede (pueden verlo aquí) y vean los requisitos de la localidad candidata. Con los dos primeros quedamos descartados:

Requisitos de la localidad:

  • Una red de acceso a medios de transporte público, tanto aéreo, ferroviario y por carretera.
  • También se valorará positivamente la cercanía de la sede o las posibilidades de conexión con aeropuertos internacionales, especialmente con destinos a Estocolmo, Ginebra, Bruselas, Copenhague, Helsinki y Estambul, principalmente. Estas localidades albergan las principales contrapartes europeas y globales de la Agencia en las que, además, se ejercerá la representación de España. Además, la Agencia deberá establecer relaciones fluidas e intensas con centros equivalentes de otras regiones, como el Centro de Control de Enfermedades de África, el de los EE. UU., los de China y la India y participará en las reuniones técnicas asociadas tanto a las presidencias de turno de la UE, del G20 y de la OMS que puedan desarrollarse en otras ciudades.

Después habla de que hay que tener servicios hoteleros y de hostelería “a distancia próxima a la sede”, una oferta inmobiliaria suficiente y competitiva y un sector empresarial, administrativo, educativo y universitario dinámico, ya sea en la propia localidad de la sede o, como máximo, a una hora de su localización. Vamos a dar por bueno que estos tres requisitos se cumplen (más o menos, alguno de ellos). El problema está en los otros dos.

Las comunicaciones de Lugo son terroríficamente malas, y es la pescadilla que se muerde la cola: como no tenemos buenos transportes podemos dar por sentado que no vendrá la Agencia, y como la Agencia no viene, no van a mejorar los transportes. Y así todo.

Lo que me extraña es que el Ayuntamiento se haya metido en este berenjenal con tanta alegría, porque además van a tener muy complicado echar la culpa a la Xunta de Galicia del previsible fracaso de la candidatura de nuestra ciudad. Es el Estado el que decide, y lo hará en base a condiciones que ellos mismos nos han negado durante décadas.

Competimos con León, Barcelona, Granada o Zaragoza, todas ellas mejor (mucho mejor) conectadas que nosotros y eso es un requisito básico. Andalucía parece ir en cabeza en esta carrera y ya están ejecutando un plan de trabajo que implica al Ayuntamiento de Granada, la Diputación, la Escuela Andaluza de Salud Pública, la Cámara de Comercio, la Confederación Granadina de Empresarios, las direcciones de los principales hospitales y la Junta de Andalucía. En Lugo se reunió el Alcalde con el patronato de Palacio de Ferias y Exposiciones al que agradece su apoyo (aunque no hizo lo mismo con el de la Xunta, curiosamente).

Crear un espejismo de esperanza se les puede volver en contra si, como parece más que probable, es elegida otra ciudad. Pondrá en duda no sólo la influencia del PSOE local en Madrid (que a la vista de la “mejora de trenes” prometida y no cumplida parece ya bastante tocada) sino la capacidad de valoración de nuestros dirigentes para proponerse metas realistas.

Hay una diferencia importante entre apostar por lo nuestro como hablábamos estos días y el “Show business”.

1 comentario:

  1. A mí me llama la atención la peculiar psicología de los muñidores de estas iniciativas, que presentan como un mérito que da grandes ventajas frente a otras candidaturas la disponibilidad de edificios vacíos y sin uso.

    Justo lo que menos puntos suma en semejantes convocatorias competitivas es en lo que se hace más hincapié.

    Aquí también hay que culpar al lucense de a pie, que tolera que le represente gente tan poco preparada. En Vigo tienen de alcalde a un señor llamado Abel Caballero cuya trayectoria académica y profesional es la de un fuera de serie. Mal no les va a los vigueses.

    Hablando de edificios, en el 'Impulsa Verde' - otra de tantas brillantes iniciativas de Lara Méndez - ya se empiezan a ver desperfectos en la fachada.

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