jueves, 17 de noviembre de 2011

¡Córtense un poco, hombre!

Hace algún tiempo escribí un artículo en este blog sobre la responsabilidad, o mejor dicho, la irresponsabilidad de los Sindicatos a la hora de colocar sus pancartas, pegatinas y pintadas en donde les da la gana sin que nadie se atreva a ponerles un dedo encima. Probablemente sea, como decía en aquel momento, porque los gobernantes de turno no tienen el valor de ser consecuentes con las normas que aprueban y tiemblan ante la acusación de “¡fascistas!” que les caería si pusieran la justa, evidente y correspondiente sanción que les tocaría aplicar.

Ahora estamos en campaña electoral, y la situación es similar pero con un matiz: como quien hace la Ley hace la trampa, ya se autorizan a sí mismos a violar las normas que en condiciones habituales a otros nos costarían un tirón de orejas como poco. ¿A qué empresa se le autoriza a llenar las calles de carteles, banderolas, coches con megafonía dando el coñazo, buzoneos…? Y eso que al menos todo esto es legal, salvo, quizás, lo de la megafonía que habría que estudiar si no viola la normativa contra contaminación acústica.

Vale, me han pillado, es que me pone del hígado estar tranquilamente en mi casa y que violen mis tímpanos con simplezas como “pensiones, pensiones, pensiones y más pensiones” dicho por quien las ha congelado. Claro, no van a decir “gasolineras, gasolineras, gasolineras y más gasolineras”, que, aunque sincero, sería poco comercial electoralmente.

Pero lo grande ya no es todo esto, que también es importante, sino que no contentos con hacerse normas a medida, ni siquiera respetan las que no han modificado “ad hoc”. Tienen el valor de chulearse a nuestra cara en plan “a ver quién es el guapo que me pone a mi una multa”. Sobre todo si estás gobernando, claro, que controlas a la policía.

IMG_0766 El jueves pasado estaba el coche de la fotografía, casualmente del PSOE (de veras que no lo busqué, es que tocó ese) aparcado, mejor dicho, estorbando en la Ronda de la Muralla, justo en la salida de Camiño Real. Estaban en un reparto de propaganda electoral.

Mira que hay sitios malos para parar, pero justo a la salida de un cruce es el peor, justo en la salida y sin dejar ni unos metros de margen. Es un peligro que requiere reflejos y en ocasiones una pirueta de difícil culminación.

Si no por civismo, ni por respeto, ni por cumplir las normas, al menos por seguridad… ¡córtense un poco, hombre!

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Dar donde duele

A veces la vida nos pone en situaciones que se dan por la confabulación judeomasónica de un cúmulo de casualidades. Es lo que le pasó el otro día a Orozco (el alcalde de Lugo, no el de las comisiones de Pepe Blanco) y a la Vicepresidenta de la Diputación de Lugo, Lara Méndez: fueron a curiosear en la Plaza de O Cantiño porque empezaban unas obras en las que se levantaba – otra vez – el firme de ese precioso rincón de la ciudad y, mira tú por dónde, se encontraron con todos los medios de comunicación de Lugo que pasaban por allí.

Los medios, malvados ellos, cual paparazzi provinciano aprovecharon para hacer unas fotos, entrevistas y tomar imágenes de Orozco (que por lo visto tienen pocas) y de su institucional acompañante, y luego lo publicaron como si fuera una inauguración. ¡En vaya lío metieron a los pobres cargos públicos! Resulta que la Junta Electoral de Lugo, que tiene poco sentido del humor y menor capacidad aún de creer en las casualidades, pensó que estaban inaugurando la obra en campaña, cosa que la Ley de Régimen Electoral prohíbe, y van y les multan. 200 euros cada uno. Evidentemente, tanto Orozco como Méndez ya han aclarado que no era un acto electoralista y que no buscaban votos, pero no ha servido de nada, les han confirmado la multa.

Y digo yo, señores de la Junta Electoral, ¿no creen que la sanción es excesiva? ¿Acaso Orozco y Méndez, con sus escasos sueldos públicos, van a tener que dejar a sus hijos sin comida este mes para hacer frente a esos 200 euros? No sé a dónde vamos a parar.

sancion

Siempre que uso la ironía me gusta aclararlo, porque no es la primera vez que algún zote se piensa que hablo en serio. Hasta ahora era irónico. Que quede cristalino, por si acaso.

La sanción impuesta al autoproclamado “Sumo Sacerdote de la Democracia”, es decir Orozco y a Méndez por una violación de la Ley Electoral me parece de chiste. Imagino que la Junta Electoral no tiene otro remedio, porque es la normativa la que fija los baremos de las sanciones, y dudo que les permita darles un palo más importante. También el Alcalde de Vigo, el socialista Abel Caballero, fue sancionado con una cifra similar por inaugurar unas obras en campaña. Tampoco coló que no era electoralista.

La pregunta es, ¿y qué ganamos con eso? ¿De veras creen que esa propineja, a quienes ganan unos buenos sueldos a costa del erario público, les supone un quebranto? ¿Que se lo pensarán dos veces antes de volver a hacerlo por la multa? ¡Que va!

¿Cuál es la solución? ¿Aumentar la multa? Creo que no. Si aumentaran la multa y pasara a ser algo que duela, como 3.000 euros, por ejemplo, el cargo público de turno tal vez incurra igual en la irregularidad porque le salga muy rentable electoralmente, incluso puede que la multa se la pague luego el partido si es una cuestión estratégica.

No, ese no es el camino, creo yo. Creo que la solución sería dar donde duele. Ya que es un tema de imagen pública, atacar también la imagen pública con una medida sencilla, gratuita y que realmente les haría escarmentar: la inhabilitación. Quince días de inhabilitación al cargo que viola esa norma por primera vez, dos meses la segunda, seis la tercera… y así, exponencialmente, sí serían un buen castigo. El fuego se combate con fuego, no con abanicos de papel.

martes, 15 de noviembre de 2011

Programas ocultos

No me refiero, con este título, a los “spyware” que se instalan en el ordenador, aunque un día de estos podemos hablar del tema. Ayer tuvimos debate en Lugo. Los protagonistas: Joaquín García Díez, José Blanco y Cosme Pombo (este último un poco de sujetavelas de un debate a dos con interrupciones del BNG). Es el cuarto debate que se celebra en Lugo y el primero al que acude Blanco, a pesar de que confirmó su presencia en todos los que había en el calendario.

Es muy llamativo que el señor Blanco, que se dice defensor de lo público y del pueblo, se negara a acudir a los debates convocados por la televisión pública de Galicia, la radio pública de Galicia y la Unión de Asociaciones de Vecinos (UNAVE), que encima es poco sospechosa de ser simpatizante popular. Eso sí, en ese debate había público, y se permitía a la gente hacer preguntas y claro, sería difícil que no salieran las palabras “Dorribo”, “campeón” o “gasolinera”. Al único debate al que acudió fue al de una cadena privada, RadioLugo, lo que es un éxito para la emisora y una vergüenza para el aún ministro.

En el debate, Blanco tocó dos veces la misma tecla, insistentemente: los recortes que, según él, el PP va a hacer en las prestaciones por desempleo y el programa oculto de los populares. De nada sirvió que Joaquín le desafiara a decir dónde pone en el programa del PP que van a hacer esos recortes, porque el hombre siguió, erre que erre, con el mismo discurso, inasequible al desaliento, como se dice en pijo.

La pregunta del millón es la siguiente: Si ni en el programa, ni en los mítines, ni en las entrevistas, ni en ningún sitio, Rajoy o su partido dicen que van a hacer semejante cosa ¿de dónde lo saca el PSOE? ¿Por qué habla de programa oculto? Probablemente porque el que hay en papel no les permite el ataque o la crítica, así que en lugar de decir que no están de acuerdo con las medidas propuestas dicen que hay otras de las que no se informa a la ciudadanía, a ver si cuela. El miedo es una herramienta muy buena en política, porque ni siquiera tienes que atemorizar al ciudadano con la verdad, sino únicamente con supuestos.

Lo más curioso es que tal vez Blanco habla desde el recuerdo de su propio programa electoral del 2008 y lo que luego hicieron. Literalmente, en la página 22 del programa 2008 decían: “En concreto, los socialistas nos fijamos los siguientes objetivos para la próxima legislatura: Crear 2 millones de nuevos empleos. Reducir la tasa de desempleo hasta situarla en el entorno del 7%”. Ahora estamos en cinco millones de parados y una tasa de desempleo del 22,5%. Por ahora los únicos que nos han tomado el pelo con un programa oculto, y eso es irrebatible, son el señor Blanco y su tropa.

programa PSOE página 22 

En el programa del PSOE no ponía que fueran a rebajar los sueldos de los trabajadores públicos, ni a congelar las pensiones, ni a eliminar la deducción por vivienda, ni a suprimir las ayudas por hijos, ni a rebajar los presupuestos de Sanidad o Educación… pero lo han hecho. El programa oculto no es el que presenta el PP, o al menos no hay pruebas de semejante cosa, sino el que el PSOE presentó en el 2008. Y no es porque se adaptaran a una situación cambiante, es porque la negaron cuando todo el mundo estaba preparándose para la que se nos venía encima. En España no es que no abriéramos el paraguas, es que a pesar de los nubarrones y que empezaba a chispear, lo dejamos en casa.

Los médicos del PSOE nos diagnosticaron mal, nos recetaron mal, y convirtieron lo que iba a ser una enfermedad grave en otra que amenaza con ser terminal. Cuando uno va al médico con un dolor de cabeza y le recetan aspirinas, lo primero que hace es cambiar de doctor si vemos que es una infección. El nuevo galeno no tiene fórmulas mágicas, y probablemente va a tener mucho más trabajo para curarnos del que tenía el primero porque la enfermedad ha empeorado, pero sin cambiar de médico lo seguro es que no nos curaremos.

viernes, 11 de noviembre de 2011

La preparación de nuestros representantes

Ayer por la tarde hubo debate en Lugo, convocado por la asociación vecinal UNAVE. Fue en el antiguo Instituto Femenino, el de Ramón Ferreiro, y hubo un llenazo total entre otras cosas porque casi nadie sabía que Pepe Blanco iba a hacer una nueva espantada y, como se admitían preguntas del público, el morbo por poder interpelar directamente al aún Ministro era grande. Sin embargo mucha gente se quedó con las ganas.

De todas formas ya hablé ayer de eso y no voy a insistir. Lo que sí me gustaría es llamar la atención sobre el bajísimo nivel de algunos políticos que van en primeros puestos al Congreso de los Diputados por la provincia de Lugo. No pudimos valorar la preparación de Pepe Blanco, ya que no se dignó aparecer, pero sí el de su sustituta, Margarita Herraiz, que en su apertura nos dio un diagnóstico de la realidad de cualquier sitio menos de España.

DSC09543 Por lo visto, según doña Margarita, en este país todo va viento en popa, sin lugar a la autocrítica o el error, y los pensionistas ven su futuro con esperanza después de que les aumentaran las pensiones espectacularmente. También las mujeres, los niños, los parados, y los dependientes están muy contentos con la situación actual y no tienen problema alguno. No sé de qué se quejan. Creo que los comentarios sobran.

Pero si alguien dio la nota en cuanto a los datos y la desinformación fue la cabeza de lista del BNG, María Xosé Vega. Dijo muchas barbaridades, pero particularmente dos me parecieron tan sumamente surrealistas que no me resisto a compartirlas con ustedes. Lo primero es que, según ella, cuando uno pierde la prestación por desempleo pierde también la cobertura sanitaria. La otra lindeza fue que en Galicia, según sus datos, el paro duplica el de España (“o estado español” según la terminología de Franco y el BNG, que en eso coinciden). Y se quedó tan ancha. Y no sólo eso sino que cuando Joaquín García Díez le intentó corregir en su error, ella insistió y recalcó que no, que no, que el equivocado es usted.

Una visita a la página web del Instituto Nacional de Estadística nos dice que el paro en Galicia es del 17,25, mientras que el del conjunto de España es del 21,52%. Vamos que nada que ver.

En cuanto a lo otro, lo de la cobertura sanitaria, es directamente una barbaridad, como apuntaron varios miembros del público. La cobertura sanitaria en España es universal, y perder la cobertura por desempleo no implica perder la cobertura sanitaria. Sí hay un segmento de la población, que son los autónomos que cesan en su actividad y que, según el Estado, tienen recursos propios, pero eso es otro tema que, eso sí, hay que atajar.

En fin, que ya me dirán ustedes con gente así de preparada lo bien que vamos. No voy a ser demagogo, y entiendo que un miembro del Congreso no tiene que conocer todos los temas, pero al menos que no se meta en aguas pantanosas a dar datos como un loco (loca en este caso) y a defenderlos con uñas y dientes cuando son no sólo falsos, sino totalmente alejados de la realidad. Uno puede fallar por unas décimas o dar un dato antiguo por error, eso es perdonable, pero soltar barbaridades alegremente y quedarse tan ricamente no sólo no es serio, sino que es un mal comienzo para salir del agujero.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Cabrones, mezquinos y cobardes en campaña

No suelo utilizar lenguaje tan soez en este blog, pero es que estoy citando a terceros. Verán, el ex-delegado del gobierno en Galicia, señor Cortizo, que además aúna la condición de ser el nº 2 del PSOE por Coruña al Congreso de los Diputados, fue quien vomitó los términos de “cabrones y mezquinos” refiriéndose al PP por su actitud sobre ETA, además de la lindezas dedicadas durante años por los socialistas a populares por su “utilización del terrorismo" de forma electoral.

El día de ayer nos trajo la última maniobra de Rubalcaba, a la desesperada, para intentar captar votos: arrogarse el presunto fin de la violencia de ETA (¿qué fue de aquello de que lo habíamos logrado “entre todos” y “desde la unión del Estado de Derecho”?) y erigirse como los únicos garantes del mantenimiento de la paz. Vamos, lo que viene siendo una amenaza en toda regla: el mensaje subliminal es “Miren que si gana el PP, ETA va a volver a matar”. Imagino que Cortizo lo estará llamando “cabrón y mezquino” en los mítines. No crean que lo critico porque piense que esto va a beneficiar al PSOE. Dudo mucho que la gente trague con un tema en que el Gobierno sólo ha acertado cuando ha hecho lo que le reclamaba la oposición, pero me niego a extenderme más sobre el tema para no hacer justo lo que critico: usar a ETA como argumento de campaña.

En cuanto a lo de la cobardía, es una acusación bastante frecuente que se hace desde el PSOE a quienes rehúyen el debate, y francamente, estoy de acuerdo siempre que se trate de debates no sesgados. Ese el caso del señor Blanco en Lugo. Aceptó participar en cuatro debates, a saber, uno en Televisión de Galicia, otro en la Radio Galega, el organizado por UNAVE y otro en la Cadena SER. Hoy se celebra el tercero, el de UNAVE, y, pese a su confirmada asistencia, tampoco va a venir. Y van tres de cuatro en que hace la espantada.

Con la muerte en los Talones-5 Evidentemente, Blanco está muy ocupado ahora, no en sus tareas ministeriales, sino intentando no salir esposado en los telediarios antes del día 20 de noviembre, que quedaría muy feo. Ha justificado que no va a dar explicaciones del tema de Dorribo y la gasolinera diciendo que «Como creo en la democracia, de aquí a las elecciones tengo que cumplir con mi obligación y seguiré concentrado todas las horas del día para que el Partido Socialista gane en las urnas, y nada me va a distraer».

Siguiendo una lógica aplastante, entendemos que su táctica para que “el Partido Socialista gane en las urnas” es esconderse debajo de una piedra igual que hacen con Zapatero. Quiero decir, que si está “concentrado todas las horas del día” y ni así tiene tiempo para comparecer ante los ciudadanos de Lugo en debates que aclaren ciertos temas (no necesariamente lo del Caso Campeón, sino otros de interés general) no sé a qué dedica su tiempo entonces.

Blanco afirma que estará “en una situación de indefensión, como poco, hasta el 20 de noviembre”. Aunque judicialmente sea cierto y no pueda, aparentemente, ir a declarar antes de que lo llamen, nadie le impide dar explicaciones ante la ciudadanía de su punto de vista, aportar públicamente las pruebas que dice tener, y esclarecer ante sus posibles votantes las sombras que le acechan. Hasta el Partido Socialista de Cataluña, que va por libre cuando le apetece, le pide que de esas explicaciones. A lo mejor forman parte de la maligna campaña del PP para cargarse a Blanco.

Hoy, a las ocho de la tarde en el Instituto Virgen de los Ojos Grandes (vamos, el Femenino de toda la vida), los lucenses tienen la oportunidad de preguntar lo que quieran a los cabezas de lista del PP (Joaquín García Díez) y BNG (María Xosé Vega Buján). Del PSOE se tendrán que conformar con el número 2, porque Blanco, o se cree demasiado importante para hablar de tú a tú con los lucenses, o tiene miedo a dar la cara y que le puedan preguntar libremente sobre los premios que gana en las gasolineras.

Vaya usted a saber sus motivos, pero me va a costar mucho no pensar que es un cobarde cada vez que lo vea.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

El monstruo de la deuda

Cuando a uno le interesa la política, como es mi caso, empieza a leer cosillas por ahí y, si bien los medios de comunicación hacen que nos preocupemos bastante la realidad es aún peor. Muchas veces no se explican las cosas porque me da la impresión de que creen que la ciudadanía no está preparada para entenderlas, pero en esos casos el problema puede estar más en el emisor que en el receptor. Es decir, cuando uno quiere plasmar un problema complejo lo puede reducir al ciudadano de a pie, donde estamos la mayoría, y entonces sí es comprensible. La cuestión es si interesa explicarse.

Eso es lo que pasa, por ejemplo, con el problema de la deuda pública en España. Hasta mediados del año 2007, la deuda del total de nuestras administraciones se mantuvo estable en torno a los 300.000 millones de euros. Pasado el verano de aquel año, y al comenzar la crisis, se disparó de forma escalofriante, y a día de hoy sobrepasa los 700.000 millones de euros.

deuda ¿Qué problemas genera la deuda pública? Fundamentalmente dos. El primero es que cada vez se destinan más recursos públicos para pagar los intereses. Año tras año la deuda no se amortiza, sino que se refinancia e incluso se incrementa, con lo que cada vez hay que dedicar más y más millones de euros a pagar intereses. No es posible sostener una situación en que los presupuestos de las administraciones se desvían a gastos financieros, que en román paladino se vienen llamando intereses a los bancos.

El otro problema, tan grave o más como el primero, es que los bancos dedican sus depósitos a comprar deuda pública, que saben que la cobran seguro. Como los recursos son finitos, eso quiere decir que cada euro que se mete en prestar al Estado queda fuera de circulación para prestarlo a empresas y particulares: para hipotecas, para empezar negocios, para comprar un coche… Como casi nadie tiene dinero para comenzar un negocio o comprar un piso sin financiación, se paraliza el consumo…

¿La solución? Obviamente hay dos: o subir más los impuestos para reducir la deuda o rebajar los gastos. Eso es de perogrullo. El problema es que si subes más los impuestos ahogas a las pocas empresas que aún sobreviven a la debacle económica, así que lo lógico parece ser reducir el gasto.

Ahí es donde estamos en este momento. La reducción del gasto es un caballo de batalla de Rajoy, que lo propugna como la gran medida de su programa económico para, sino aniquilar, maniatar al monstruo de la deuda. Por supuesto, el argumento de Rubalcaba es que se va a cargar el Estado del Bienestar.

¿Es posible reducir la deuda sin rebajar prestaciones? Obviamente sí. En este blog ya hablamos en ocasiones de lo absurdo que es nuestro esquema actual, en que cada administración ha ido asumiendo competencias para la que no estaban pensadas, y ya no duplicando el gasto, sino multiplicándolo por 3 o 4. Pongamos por ejemplo la educación, vaca sagrada donde las haya. Ayuntamientos, Diputaciones, Comunidades Autónomas y Estado tienen competencias sobre el tema: unos pagan los colegios, otros a los profesores, otros deciden las materias, otros cómo se imparten… ¿No sería más lógico reducir ese batiburrillo competencial y dividirse el trabajo para no estar todos haciendo y gastando recursos en lo mismo?

Además de esto, hay medidas que han funcionado bien. Miren el tema de los medicamentos, en que se ha ido un paso más allá de los genéricos y ahora se receta por principio activo. Para el que no sepa de qué va esto, les diré que hay tres vías para la receta

  • La receta de una marca concreta. Con los “visitantes médicos”, se convirtió en la fuente de corrupción legalizada más descarada de este país. Los medicamentos recetados eran de un laboratorio concreto, que luego hacía “congresos” en Cuba, Santo Domingo y otros paraísos, a los que invitaban a los médicos que más hacían tomar sus productos.
  • La segunda es la receta por genéricos. En esta receta se especifica el medicamento, pero se obliga a la farmacia a dispensar el más barato de los que tengan. Como las fórmulas, pasados 10 años pierden su patente y cualquiera puede fabricar el mismo medicamento, entra la competencia en juego y bajan los precios.
  • El tercer sistema es el del principio activo. Ahí lo que se receta es simplemente el principio que nos va a curar. Cada laboratorio tiene libertad de fabricar ese principio como quiera (cambia la fórmula, excipientes y otros componentes).

La Xunta está ahorrando más de 100 millones de euros al año usando el segundo sistema, que ahora cambiará por el tercero por orden del Ministerio (quien, por cierto, había metido en el juzgado a Galicia por recetar genéricos). En teoría el usuario ni se debería enterar, porque teóricamente los medicamentos son los mismos.

Es decir que hay muchas formas de ahorrar, de reducir la deuda, de hacer que con el dinero de todos se paguen menos intereses y que dejemos de tener la espada de Damocles sobre nuestras cabezas eternamente. Lo que no puede ser es que cada año aumentemos los gastos y reduzcamos los ingresos, y que digamos que la varita mágica es “cobrar más impuestos a los ricos”, porque entre otras cosas los ricos son los primeros que pondrán pies en polvorosa o buscarán el subterfugio legal para pagar menos, principalmente porque tienen mejores asesores que los demás.

Lo normal, digo yo, será que el Estado gaste menos y pida menos. Si hay que apretarse el cinturón, empecemos por los que manejan nuestro dinero colectivo.

martes, 8 de noviembre de 2011

Tras el debate, seguimos igual

Acaba de terminar El Debate, mejor no aclaro al que me refiero porque estamos todos un poco saturados de encontraros el tema hasta en la sopa. Antes de intoxicar las opiniones que me haya hecho durante el debate con las que nos van a contar en diversas cadenas, tertulias, medios, periódicos y demás, me gustaría atreverme a hablar ahora de lo que he visto.

Debate

La primera impresión que me ha dado es la de un mundo al revés, en que el aspirante parecía el que quiere revalidar y viceversa. Rubalcaba, que no ha estado mal a ratos aunque los nervios le jugaron malas pasadas, parecía obsesionado con el programa del PP, y lo que es más grave desde el punto de vista del más simple analista político, se hartó a dar por ganador a Rajoy. “Usted va a hacer”, “usted va a rebajar”, “usted va a subir”… Ha utilizado futuros en lugar de condicionales o decir “lo que usted pretende hacer”.

Si fuera otra persona lo pondría en el listado de los errores de Rubalcaba, pero hablamos nada menos que del superviviente político por excelencia. Sobrevivió al GAL, al Faisán y al SITEL, que de hecho pasó desapercibido a pesar de ser la mayor agresión contra la libertad de este país. Viniendo de quien viene, quizás lo ha hecho a propósito, para pintar un futuro apocalíptico casi inevitable sin la movilización de la izquierda contra un presunto Godzilla de Pontevedra. Sin embargo, si era esa su intención, creo que no le ha salido como esperaba.

Rajoy ha dado una imagen presidencial y Rubalcaba de oposición, sin lugar a dudas. Llama muchísimo la atención que el mayor argumento del PSOE, que el PP esconde el programa electoral, se ha difuminado, porque el debate ha sido un monográfico sobre el programa del PP. Curiosamente quien ha propiciado esto ha sido Rubalcaba, cosa como mínimo chocante.

Los efectos del debate habrá que verlos, pero si Rubalcaba cifraba sus esperanzas de recuperación en estas dos horas de diálogo, a momentos tirante, creo que lo tiene bastante crudo.

Rajoy cometió en mi opinión un error: leer demasiado en el inicio y el cierre. Rubalcaba miraba a cámara, aunque los guiños le quitaban solemnidad, pero en eso creo que ha estado mucho mejor. En lo que ha estado muy bien es en no entrar al trapo de los temas que proponía Rubalcaba cuando abría los bloques del debate.

Si se fijan, Rubalcaba no ha mencionado ni una sola vez a Zapatero. Ha escapado de su relación con el gobierno que ahora termina, y es bastante lógico, la verdad. El error de Rajoy cuando estuvo a punto de llamarle Rodríguez Zapatero, quizás sea también calculado, porque la respuesta fue ágil.

Eso sí, me van a permitir una cosa: la mejor frase de todo el debate para mi gusto fue de Rajoy cuando, al trastabillear Rubalcaba y ponerse nervioso en una interrupción, no sabía decir nada y le quedó un “usted, usted, me… me…” y Rajoy le señaló “Le interrumpo”.

En resumen: prueba superada. Los dos han salido con sus mensajes, y sus posiciones más o menos conocidas. No ha habido mucho más que afianzar el suelo de voto en el caso de Rubalcaba y colocar su idea de empleo, empleo y empleo para Rajoy. Nada nuevo, no habrá grandes cambios… Previsiblemente Rajoy sigue en cabeza y no creo que este debate haya variado muchas intenciones.