miércoles, 20 de mayo de 2026

¿Por qué no se puede pagar en efectivo en las piscinas de Frigsa?

Es difícil entender que no se pueda pagar la entrada a las piscinas municipales de Frigsa en efectivo
Foto: La Voz de Galicia

Las expectativas son algo terrible. Les hablaba de ello el lunes a cuento de las elecciones andaluzas, pero pasa con casi todo: viajes, platos en restaurantes… incluso parejas. Son peligrosas porque idealizarlo todo es la receta de la insatisfacción. Si uno cree que un crucero va a ser todo risas y elegantes cenas con el capitán, o si está convencido de que los 24 platos de una degustación van a ser manjares insuperables está destinado a la decepción. Incluso pasa con quienes buscan la pareja “perfecta”, creyendo que todos los días serán rosas, a la primera discusión mandan todo a la porra sin entender que no pasa nada porque algún día sea gris. Es ley de vida.

Con el gobierno de Elena Candia pasa lo mismo. Sus apoyos tienen tantísima fe depositada en ella que es muy complicado estar a la altura de las expectativas. ¿Tendremos playa fluvial este verano? ¿Arreglarán las calles del centro para que la gente no tropiece en estos meses? ¿Recuperarán por arte de magia los aparcamientos perdidos?

Lo urgente puede tapar lo importante, como le pasó al anterior gobierno en muchos asuntos, y si a eso le sumamos que la casa estaba mucho peor de lo que se esperaban al entrar no sería de extrañar que se esté cocinando la tormenta perfecta.

Hay muchos asuntos “grandes” que reclaman la atención, pero también infinidad de detalles pequeños que marcan muchas veces la diferencia del día a día de la vida de los ciudadanos. Por ejemplo, una cosa tan tonta como que en las piscinas municipales en verano dejen pagar en efectivo en vez de tener que tirar de tarjeta obligatoriamente. Ya sé que es una cuestión menor, pero hay a quien le incomoda usar el banco para todo y es difícil de aceptar que el dinero en efectivo no valga.

Entiendo que se limite el cambio (por ejemplo, sería absurdo aparecer con un billete de 50 para pagar los 2 y pico que cuesta la entrada de adultos a la piscina, pero eso se arregla limitando el tema razonablemente. “No se aceptan billetes de más de 20 euros” y listo.

Pero la cosa es más compleja. Para aceptar efectivo hay que tener cambio, una caja, puede ser robada, si no cuadra a ver quién la encaja… Sí, claro que es más complicado hacer las cosas bien que tirar por lo más cómodo, pero la administración no está para buscarse el sofá (al menos en teoría) sino para apoyar al ciudadano.

Son esas cositas, como recuperar los baños públicos en la Plaza de España o Santo Domingo, cerrados hace ya más de una década o buscar con tiempo una iluminación decente para Navidad, las que ayudan a que la gente vea un cambio. No sólo en los grandes proyectos, sino en los detalles.

2 comentarios:

  1. Estimado Luís;

    Coma dicía o arquitecto Ludwig Mies van der Rohe: "Deus está nos detalles".

    Respecto do tema que sinala do cobro en efectivo e os seus problemas hai unha solución que utilizan algúns comercios, que son as máquinas de xestión de efectivo.
    Son aparellos caros (aínda que se poden alugar) que se conectan ó TPV. Evitan descadres de caixa e erros humanos, son difíciles de roubar (e incluso xeolocalizables) e neste caso podería recollerse a recadación cada varios días. E ademais permiten tamén pagar con tarxeta.

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    Respuestas
    1. Parece una buena idea.

      Este gobierno demostraría ser mucho mejor que el anterior si escuchase propuestas como esta y las evaluase.

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